El pinchazo de la abeja, es la única manera efectiva que se conoce para controlar, la cantidad justa de veneno y evitar que las enzimas se descompongan por efectos del oxigeno, calor o luz. Actualmente en Estados Unidos, algunos investigadores están recién aplicándolo vía inyectable.
Con una pinza, el apiterapeuta toma a la abeja obrera y dirige su aguijón hacia el punto seleccionado previamente e insensibilizado y lugo hace una suave presión sobre la piel para que se clave. Rápidamente se retira a la abeja que deja su glándula del veneno, con la otra mano se saca el aguijón cuidando de no tocar la glándula.
La American Apitherapy Society, indica que los efectos de la apitoxina (veneno de abeja) son los siguientes:
- Acelera e intensifica la circulación.
- Posee cualidades anticoagulantes.
- Posee efectos bacteriostáticos.
- Posee efectos anestésicos locales.
- Mejora la actividad del cerebro.
- Es un activo agente inmunizante. - Influye positivamente en el sistema nervioso, bloqueando la transmisión de estímulos en las sinapsis periféricas y centrales.
- Entre muchas otras propiedades.
- Entre muchas otras propiedades.
Es la sustancia antibiótica más activa entre las conocidas. Es 500.000 veces más potente que cualquier antibiótico conocido.